lunes, 15 de mayo de 2017

A las maestras mexicanas


Dice Losang Samten, monje budista, que la mente cuando está en la oscuridad ignora qué incorporar y qué descartar. La mente se debate en la duda y es presa fácil de cualquier oferta frívola al leer o escuchar  temas como la corrupción, la discriminación, el autoritarismo, el aborto, la violencia, política, la educación, migración, periodismo, religión entre otros. En estos tiempos de redes rápidas, irreflexivas, de deseos primitivos de recompensa inmediata, donde la realidad es líquida, todo cambia es obsoleto a la vuelta del minuto. En estos tiempos donde el respeto a la sabiduría por los años vividos, por la experiencia, madurez, a los ancianos/as,  se diluye fácilmente, dejando una sociedad flotante, en peligro de  ser presa de cualquier actitud depredadora. En estos tiempos la necesidad de la maestra de nueva cepa, es urgente.

¿Qué tanto respetamos la figura del maestro? La mente ruidosa cuando toma una postura, extravía el camino. Es común que al leer la nota del día, explotemos, luego enviamos bombas verbales a través de las redes sociales, así nuestro círculo simpatía nos comenta sin contradecirnos, y al comentario antagónico, lo eliminamos, lo bloqueamos, porque nos incomoda porque nuestros espejos corren el peligro de romperse;  y si leemos detenidamente al que nos incomoda, estaremos destruyendo una identidad rescatando lo mejor del pasado para crear otra identidad de menor sufrimiento y dolor. Me explico: El enemigo lo llevamos dentro. Dicen que lo que te choca te checa. Nuestros antepasados le llamaban el espejo humeante, los alemanes le dicen doppelgänger, y nuestros maestros le llaman ignorancia.
¿Cómo recibir guía  para saber qué incorporar y qué descartar, si actualmente el significado de maestro/a está averiado?. Casos como el de la maestra Elba Esther Gordillo, se quedó en nuestro imaginario colectivo para cuestionarnos muy seriamente el hacer del sindicado, la docencia y el activismo en México.
Tal vez aceptar la idea de que estamos en el ojo de la transformación en cada una de nuestras esferas humanas podríamos avanzar desde la posibilidad o la realidad paralela que nos negamos a ver.
 Olvide la reprimenda más sutil al educar, debe quedar fuera, ¡Lejos el lema educativo “la letra con sangre entra”. Nuestros sistemas de enseñanza aprendizaje cambian. El ser humano no está dispuesto a aprender por el método del castigo-recompensa, ni  la desconfianza ni la evaluación rígida; al menor síntoma de imposición, el individuo responderá con violencia o movido por posibilidad hacia la liberación de la opresión. Es por eso que tanto los gobiernos represivos, las voces autoritarias y la identidades violentas-machistas, poco a poco perderán poder. Considere y desarrolle el amor mundi ( la empatía por el sufrimiento del conocido y desconocido).
La evolución humana se da a través de la enseñanza y el aprendizaje, nos transferimos conocimiento constantemente, intercambiamos hallazgos, ideas, consejos. La educación no solo es importante para el desarrollo armónico del individuo, también lo es para el desarrollo de las naciones, el estado debe procurar que los ciudadanos reciban la mejor educación sin discriminación, racismo, corrupción e imposición. Un ejemplo de imposición sutil son los sistemas evaluación aparte de tener el potencial de enterrar el Don de cualquier maestro/a, suelen cubrir una sola óptica de la realidad.
En El Paso, Texas, los bajos resultados de los exámenes estandarizados estatales hablan del juego ridículo al cual los estudiantes entran forzados. Las certificaciones de maestros no dan cuenta cabal de un dominio del tema o destreza docente, la opción múltiple es el formato preferido pero no el más loable, tiende a confundir más que aclarar. Las argucias en las opciones no hablan de complejidad, hablan de complicación. Los entrenamientos a supervisores de futuros maestros van de retórica discriminatoria y racista, caso concreto un entrenamiento al cual fui enviada en marzo del 2016, ahí nos daban ejemplos de "excelencia" y "no satisfactorio"; sucede que la muestra de excelencia la protagonizaba una maestra, anglo, perfectamente bien vestida, peinado impecable, una especie de Harmony (robot femenino). Y el ejemplo de no satisfactorio era una maestra mexicana, impartiendo una lección de Matemáticas a jóvenes que hablan español . Lo único que logra la estandarización transmitir miedo para paralizarnos, además de afectar gravemente la identidad del maestro.

¿Está lastimada la identidad del maestro? Sí. La misma educación intenta someter al estudiante a un sistema corporativista, -compite, rinde, estamos en un mundo global-, le dice. El maestro es trabajador de la sociedad, tiene la vocación de servicio, el altruismo, poco sabe de estrategias mercantiles porque no trabaja con objetos, trabaja para humanos proveídos de inteligencia, emociones, sentimientos. El maestro evalúa a sus alumnos en distintas formas y mide el progreso bajo la lupa holística.

Parte de la reforma educativa en México “eleva a rango constitucional al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, y lo dota de autonomía, para medir el desempeño e identificar sus áreas de mejora” dice el historiador mexicano Pedro Salmerón.

La imagen del maestro tanto en México como en Estados Unidos se ha ido deteriorando con el paso del tiempo. No es fortuito que actualmente estemos enfrentado graves y "raros" problemas.  Pocas son las personas que reconocen a su maestro/a, el trabajo, el esfuerzo y la enseñanza. En México, ser maestro era un gran logro, ahora les han sembrado desafortunados estereotipos, muy pocos quieren serlo.

Recuerdo mis primeros años en el aula de preparatoria en El Paso. “You are just a teacher” [Eres tan sólo una maestra], dijo un alumno. Recuerdo que a cada año escolar que iniciaba, prometía no cometer los mismos errores de los años anteriores; platicando con otras maestras y al paso del tiempo me di cuenta que jamás iba a alcanzar la perfección porque no dependía de mí; dependía de los estatutos que dictan perfección, la evaluación. Quise satisfacer los criterios y finalmente lo logré, mi última evaluación determinó que sobrepasaba las expectativas, al igual mis nervios pasaban los límites; debido al sistema de competencia escolar, y cuestiones personales sufrí lo que en inglés le dicen “burn out”: estrés extremo. Ahora sé que me estaba convirtiendo en Harmony docente.

Renuncié a finales del 2012 –el 21/12/2012–, cuando los mayas pronosticaban el inicio de un cambio en la humanidad. Perdí la imagen del maestro, me dediqué al activismo promoviendo la lectura y a la creación literaria. Me enfoqué a encontrar a la maestra dentro de mí y al paso de los años me di cuenta que no existía tal cosa, había caído en la ignorancia y alejada de mi disciplinada rutina docente, entré a las fauces del aburrimiento, el caos, la depresión, la personalidad difusa. Y como dolía tanto, entonces, me trepé a la neutralidad, el NO siento porque me duele y sufro. Tuve que aceptar el sufrimiento tal fragmento de la vida, luego, la idea de que el sufrimiento se puede aliviar al despojarme de los deseos, los apegos pero, ¿Cómo lograrlo?  ahora sí necesitaba al maestro que enseñara a la maestra. ¿Dónde estaba? Llegó, llegaba disfrazado, de niño, de joven, de mujer, de hombre, de chamana, de misógino intelectual,  traía varias identidades pero a su vez trajo lecciones, consejos, comentarios, lo iba reconstruyendo poco a poco desde el sentir y el amor de otras personas, familia, amigas/os, enemigos/as; le vi el pizarrón, el escritorio, el gis, los marcadores de colores, la computadora; no solo tenía un maestro/a, tenía cientos de maestros y cada uno se prestaba de voluntario a enseñarme. Esas maestras no evaluaban, solo enseñaban, se dedicaban a construir sus vidas en dirección a la verdad de sus sueños y nobles ideales colectivos. Llegó Cristo, llegó Buda, y si quieren los extraterrestres altos y bajos, llegaron a continuar labrando la consciencia en el amor puro.
El misógino desarrollaba una nueva masculinidad, basadas en la confianza, el amor y la mejor imagen de la madre. El chamán, mostraba, mis demonios, solía evaluarme severamente, en la broma cósmica, me enseñó a ser nagual y la sabiduría para el caso. Y a la continuación llegó el/la lama,  removía las nubes negras de mi frente, el maestro volvió, lo encontré en un monje budista tibetano que a su vez tiene un maestro y éste tuvo maestras. Una noche lo soñé, me soñé, calva, sonriente. Supe de mis sentimientos a través de los cinco sentidos, los sobrepasé, volé, fui a la fuente creativa que emanaba juntando nuestros entusiasmos, reunidas nuestras diarias experiencias, y la desiciones que tomamos, esa es la fuente divina de la que tanto se habla, la interconexión, la empatía, la voluntad de saber y compartir incondicionalmente.
Haber reconocido al maestro afuera, facilitó las cosas, la consciencia crítica despertó, la esperanza, el autoconocimiento. Reconocer a mi maestro, devolvió a la maestra, inmediatamente una joven me reconoce como su maestra, luego me llaman de una escuela, para regresar al aula. Hay maestras para rato, gracias por ser mi maestra, amiga/o.
En honor a la maestra Leticia, mi maestra de tercer año. Escuela Primara Federal Benito Juárez

martes, 14 de marzo de 2017

Encanto chicano y Jimmy Santiago Baca


Si quieres recomendaciones de gente que honra los espíritus de los indios y los españoles, escucha a Paulo Neruda,  a Jiménez, o Lorca ; trae a esos que han dado el corazón a las personas(...)
Del álbum poético, 13 Mexicanos. Jimmy Baca, guionista, novelista, poeta y educador.

Cuando recién emigre a EU, escogí trabajar con jóvenes de El Segundo Barrio en la preparatoria Jefferson, la asignatura: Español. Además de enseñarles   su lengua nativa, terminé  impartía clases de identidad mexicana, a la par, elloas mostraban su mundo en Espanglich. Entré al pasillo de la magia y el encanto al escucharlos mezclar las lenguas con soltura y naturalidad. La opresión, la rabia, la herida de la doble conquista, su incertidumbre acerca del futuro y el presente revuelto en la frontera solo lo sofocaría el velo de la ilusión al  seleccionar una identidad que los anclara en el mundo. Chicanos, se decían, ahí encuentran el lazo, lo aventaban a la suerte de la nada, la soledad y la esperanza de ser alumno del profesor boliviano “Kimosabi”, interpretado  por el actor James Olmos en Stand and Deliver, buscaron el cobijo en el techo de La casa en la calle Mango de Sandra Cisneros, en  Gloria Anzaldúa “hablaba de una Nueva Mestiza, grupos de mujeres que reunirían a la Virgen de Guadalupe, La Malinche y La Llorona en una sola voz. Una especie de diosa colectiva lista para el nuevo mito basado en el amor, la educación, el desarrollo del arte y la consciencia. La que aprenda a transmutar el veneno en néctar, será Nueva Mestiza”. Reunían piezas de su identidad en la celebración del Día de Muertos mezclado con Halloween. Repetían las líneas de las películas American Me, o Sangre por Sangre, llegaron hasta la manzana de mi escritorio, la levantan diciendo -matar o morir, Miss-. –Algo debe morir y no precisamente las personas-. Reflexioné. Hay algo en nuestro mundo que nos paraliza, ¿Qué es? ¿Qué debe morir? Solté la pregunta. Varios años después el patriarcado  mostró  su rostro, primero fue blanco, neutral y romántico, luego recorrió  los colores hasta el negro para fugarse al blanco, otra vez. Al principio dudé responsabilizarlo del desastre, poco a poco supe de su sigilo, se había infiltrado en el alma compasiva para confundirla, después la mordería y a través de la carcomida, intentaría alcanzar nuestro espíritu. Jimmy Santiago Baca lo detectaba:
Como un animal.
Detrás de la suave textura
de mis ojos, muy en mi interior,
un trozo de mí ha muerto:
Paso mis uñas ensangrentadas
sobre él, duro como una pizarra,
muevo mis dedos a lo largo de él,
las blancas cicatrices de tiza
que dicen TENGO MIEDO,
miedo de en qué podría convertirse
mi yo, el verdadero yo,
detrás de estos muros de prisión.
La literatura de Jimmy Baca no tiene nada de sórdido y sí de reclamo al sueño americano,basado en la nueva esclavitud, la del mexicano.  Hasta acá llegué a trabajar. Durante mi ejercicio docente, parecía no existir poder humano para encaminar a los estudiantes  a continuar  sus estudios, o a transformar sus ideas sobre la vida, a ello/as les caía la maldición de la profecía blanca, habían sido destinados a talleres de carrocería, cocina, o a la escuela técnica con la única certeza del arduo trabajo, el casamiento a edad temprana y la crianza de sus hijos . Alcancé   a divisar el fuego purificador en la retórica chicana en algunos de mis estudiantes y adultos chicanos de la comunidad,  y al pasar los años  me fui familiarizando con El Paso y sus regiones, las luchas, el activismo
 La espiral de las palabras tajo la rueca chicana, pero ahora en la literatura y los artículos académicos; el encanto volvió al encontrar en la Biblioteca Pública de El Paso, sus libros, híbridos en su mayoría. Ensayos cuyas ideas  solo las puede completar la poesía, o los relatos, hasta formular teoría; sentí la invitación a retomar el lazo chicano y su cosmo. Volví a cuestionar, ¿quienes son los chicanos?: El subyugado dos veces, primero por la conquista española, luego la del anglosajón; ubicaba a los mexicanos nacidos en Estados Unidos en los estados de oro California, NM y al movimiento chicano en los campos agrícolas, ahí nacía el organismo que prometía transformación a través de la lucha. Pero ellos eran mexicanos en un país poderoso, mexicanos en la modernización, el neoliberalismo, con grandes esfuerzos encuentran su lugar en las academias de distintas universidades, en el cine, en algunas editoriales de prestigio. Se mueven en medio de la comercialización, sin perder la pasión por la raza y su herencia indígena, al principio desconocían la herencia española,  por colonizadora. Después aceptaron el idioma, la religión y acomodaron el simbolismo de la virgen especialmente, la veneraron en el tatuaje de su cuerpo y su narrativa. Fueron construyendo un discurso político amenazante para los blancos, -somos la raza cósmica, consecuencia de la conquista y el sufrimiento, marginal, cuyo destino era no cuestionar-Dijo Ana Castillo. Cuando naces y creces en México es complejo conectarte con una identidad construida y es menester de la literatura la empatía hacia lo que el autor crea en sus textos, así en sus espacios políticos. Los personajes en la narrativa chicana tienen un orificio en el corazón, heridas en las manos, los brazos, los pies, y para salir de la cárcel algo debe morir. Solo la abuela, la madre puede ofrecer el bálsamo.  La serpiente habla varias lenguas y escucha múltiples voces reconciliadas cuando gane la guerra interior, parece no tener fin; se deshumaniza en las cárceles para aparecer humanizado en la poesía y la exigencia de la liberación y la dignidad. Tiene su propia versión del macho que a pesar de no conocer la equidad al haber vivido en opresión constante, sigue pensando que lo justo es que lo escuchen y lo lean porque ha sufrido demasiado. Emplea la autobiografía y se convierte en un ejemplo de lucha social y dignidad. Su interpretación de la realidad la hace sintiendo, su escritura es orgánica y rara vez alcanza la neutralidad porque eso es de los conquistadores, debilitar, anular, confundir. El escritor chicano, no pude ser neutral mientras siga existiendo la discriminación, crea al calor de la tradición ancestral, la justicia social, y cuando mezcla los idiomas no va tras la caza de la palabra exacta sabe que lo dicho tuvo, tiene y tendrá sentido, “Me acerco al lenguaje como si contuviera quién soy como persona" Dice Jimmy Baca. El chicano tiene la suerte que da el trabajo, el corazón, el infinito agradecimiento y su ubicación geográfica, el mundo occidental les mostraba un juego pero ellos, traen entre manos el juego de los aztecas, los mayas, rara vez satirizan, no hay tiempo para eso, el dolor y el sufrimiento es cosa seria, no hay que hacer bromas al respecto. Responden y reaccionan puntuales  a los insultos de los blancos, a Trump, por ejemplo:
“Así que los mexicanos le están quitado en trabajo a los americanos”
“¿Ah sí? ¿Llegan a caballo
con sus rifles y dicen
Eh gringo, dame tu trabajo?
¿Y tú, gringo, te quitas el anillo,
sueltas la cartera en una manta
tirada en el suelo, y te largas?
Oigo que los mexicanos te están quitando el trabajo.
¿Será que llegan a escondidas de noche a la ciudad,
y mientras vas a casa con una puta,
te agarran, te ponen un cuchillo en la garganta
y te dicen: Quiero tu trabajo?
 Hasta por televisión, un líder asmático
se arrastra como una tortuga apoyado en su asistente
y desde el nido de arrugas de su rostro
una lengua repta bajo una lluvia de flashes
de reflectores de los cámaras y carraspea
“Nos están quitando nuestros trabajos”.
Bueno, he ido a buscarlos, 
preguntando dónde diablos están esos asaltantes.
Los rifles que oigo atronar en la noche
son de granjeros blancos que disparan a negros y morenos
de costillas que brincan 
y con hijos muertos de hambre,
los veo a los pobres partir en busca de trabajo,
veo a pequeños granjeros blancos vendiendo sus propiedades
a granjeros de traje limpio que viven en Nueva York,
que nunca han estado en una granja,
que no conocen el aspecto de una pezuña ni el olor
del cuerpo de una mujer agachada todo el día en el campo.
Esto veo, y oigo que unas pocas personas sólo
tienen todo el dinero del mundo, el resto
cuenta los centavos para comprar pan y mantequilla.
Bajo ese tibio mar verde del dinero,
millones y millones de personas luchan por vivir,
buscan perlas en la oscuridad más profunda
de sus sueños, contienen el aliento durante años
tratando de atravesar la pobreza para tener algo al menos.
A los niños los dan por muertos. Los estamos matando,
eso es lo que América debería decir;
en la televisión, en las calles, en las oficinas, decir,
“No damos a esos niños la oportunidad de vivir”.
Los mexicanos nos están quitando el trabajo, dicen en cambio.
Lo que en realidad están diciendo es, que se mueran,
y sus niños también.”
(Jimmy Santiago Baca, trad. Mª Soledad Sánchez Gómez)

Los chicanos van caminando por el mundo a través de sus películas y libros. El 2017 los recibió en Literatura en el Bravo en Ciudad Juárez , homenajea a Jimmy Santiago Baca, el encuentro convocó a escritores/as de la franja fronteriza de Estados Unidos y México, como a Daniel Chacón, Azucena Hernandez, Nabil Valle, Sylvia Aguilar, Nora Cross, Vicke Vertiz, J.J Aboytia entre otras. En el homenaje escuché al poeta Jimmy Baca en sus verdaderos colores, volví a entrar al pasillo de la magia y el encanto, a donde mis estudiantes de Jefferson HS me habían llevado, además, viví en resumen varias películas latinas, mientras él  dio muestra de su dominio en el arte de no mentir. Venía de leer a los presos  y los presos le leyeron poesía que habían dedicado a sus madres. Jimmy Baca, nos comparte una plática viva, sin cansancio, en movimiento, recordé a Danny Barrón, estudiante de Jefferson, idéntico a Jimmy, sin barreras en la comunicación, cabeza rapa, sin soberbia, humanista. Joven que superó la etapa de la broma, el sarcasmo, la burla,  y tuvo que madurar rápido debido al dolor, permaneció fresco  en sus ideales . “Yo tengo este dinero, de libros y películas, lo dedico a que ya no mueran tantos niños y jóvenes debido a pendejadas”. Dice Jimmy.“ Miss mire, me hice un hombre de bien, soy el encargado de los estacionamientos del centro, estoy casado y tengo dos chavos. Todavía recuerdo cuando me decía que continuara mis estudios, a lo mejor sí le sigo, pura raza” Dijo Danny. 
Jimmy Santiago Baca tiene un espacio en su página dedicado a los educadores, invita al diálogo  a través de la reflexión poética y tiene una fundación dedicada a reconstruir el estima del mexicano “ Usando reflexiones poéticas le ayudara a los estudiantes a aumentar el interés en el aprendizaje y su amor propio para liberarlos a expresar lo que realmente es importante para ellos”  Le pregunté sobre el significado de macho para los chicanos: protector, valiente y la diferencia del significado para los mexicanos: violento, depredador. “Si hay una fisura en el techo de la casa, la mujer se sube y la arregla, ellas son machos  y los hombres mujeres”. Su respuesta engrandecía a la mujer, era una diosa pero también la llevaba al infierno en su poesía a través del erotismo. Igual menciona el poder de la transformación que da  la lectura y la escritura en su masculinidad mientras estaba en prisión, “el conocimiento es un proceso interior para el devenir político y el despertar espiritual que se lleva a cabo en actos públicos”. Al final del homenaje platicamos brevemente. - Me gusta tu espíritu, yo podría pasar el resto de mis días con una mujer como tú -. - Me gusta tu espíritu, yo  podría pasar el resto de mis días con un hombre como tú-. Se sorprendió de mi respuesta, sonreímos;  continuó  su camino y yo seguí en el encanto chicano, ahí, en corto, gracias a la literatura y mis estudiantes.




viernes, 10 de marzo de 2017

Zapato de tacón alto y El animal sobre la piedra de Tarazona.

¿Qué opino sobre los zapatos de tacón?
Para empezar los dejé de usar hace mucho tiempo, algunos siete años para ser precisa. ¿Por qué los descarté de mi vida? Porque las últimas botas de tacón hasta el cielo, me dejaron un dolor de espalda por tres días. Ahí tengo dos pares, siguen en mi clóset y no sé si algún día los voy a sacar. Hablando de sacar del clóset. Sabías que los primeros zapatos estilizados y de tacón alto fueron diseñados para el Rey Luis XIV pero antes se encuentran vestigios o señales de los antiguos egipcios andando en estas pisadas altas. Actualmente existen intentos para diseñar zapatos de tacón alto para varones. Sería extraordinario para la muerte genérica, donde los hombres no dejan de ser hombres al usar tacón alto y las mujeres no dejan de ser mujeres al usar botas y sombrero.
 Algo impresionante pasó en mi familia. Uno de mis sobrinos a la edad de 6 años elevaba los pies, como si estuviera calzando tacones. Sus padres le llamaban la atención sin herirlo o decirle tonterías como suelen decir a los niños/as cuando quieren experimentar con los símbolos del contrario. Poco a poco el mismo niño dejó de hacerlo. Todavía reflexiono si lo que el niño manifestó es una progresión de lo que sucederá en la moda o si él era la re encarnación de algún europeo entaconado o si es la re encarnación de mi padre que el día de su muerte fue llevado al hospital por nuestro adorado transvestí del barrio, ya  ves que dicen los tibetanos que los últimos momentos de tu partida son cruciales para encaminarte a lo que sigue, agregaré que mi cuñada nos dio la noticia de su embarazo a los quince días de fallecido mi padre y que mi sobrino es idéntico a él. 
Él dice (Lizandro) que "si pienso desde el cuerpo de una mujer, me asusto y creo que puedo morirme" (p.85). Pensaré desde el hombre por eso usaba zapatos de tacón alto, para ser el rey Luis. ¡Cuánta animalidad!. Prefiero ir hacia mi bisabuela rarámuri, ella usaba huarache o andaba descalza. 
¿Qué si en América los indígenas usaban zapatos de tacón? No los creo tan tontos, es decir, no había caballos y una de las excusas de los europeos fue que necesitaban un zapato adecuado para atorarlo en los estribos de la montura. Hablado de estribos, ¿sabías que las mujeres de identidad patriarcal usan los zapatos de tacón alto para agradar al macho  e impresionar a otras hembras?.¡Han perdido la razón!. Sí, así de primitiva es la consciencia cuando decidimos montarnos en las apariencias. ¡Sátira del pensamiento!
Mira, estuve buscando entre mis libros para entrar en materia literaria y encontré la portada de El animal sobre la piedra de Daniela Tarazona, es un hermoso zapato de tacón rojo, al inicio de una pantorrilla que me lleva a recordar alguna escena de Pedro Infante aventado piropos teniendo como vista los chamorros y un par de tacones, otro comportamiento primitivo de la identidad masculina que ya no queremos ver. ¿Ves?  El animal en la piedra, en sus láminas que abarcan 170 páginas, Irma va en retroceso pelando su piel femenina hasta alcanzar la cabida en el huevo. La novela la publicó  editorial Almadía en el 2008, Tarazona nos comparte la cruel transmutación de mujer a animal debido al sufrimiento, el dolor de haber perdido a su madre. La mujer se transforma en un reptil, huye de su civilidad para que la realidad ya no duela, su sexo es cubierto por escamas, no siente. Es a través de su cría que la nombra hija, nos damos cuenta de que procrea un reptil. Ella vuelve a la piedra y el zapato de tacón va quedando lejos, muy lejos, en la portada solamente. 
¿ Así es la mujer que calza tacón, una portada?. ¿Una carátula que hace explotar un sinfín de sensaciones, emociones listas a acomodarse en sus agendas e intereses patriarcales?. 
¿No solo lo hace por inocencia o por verse bonita?.¿ Así será el hombre que calza tacón, una portada?. ¿Una carátula que hace explotar un sinfín de sensaciones, emociones listas a acomodarse en sus agendas e intereses patriarcales?. ¡Lindos y Lope de Vega!
La próxima vez que calces tacón, mejor piensa en el futuro de tu espalda, no vaya a ser que la serpiente repte hasta chupar tu corazón, encaramarse en tu rostro y termine escribiéndote una sátira.

miércoles, 25 de enero de 2017