NiTanTanNiMuyMuy
Con el paso del tiempo me he vuelto una feminista moderada. Pero esa moderación es autónoma. Me explico: después de tanto batallar para reconstruir mi identidad, también quiero decidir cuánto de mí entrego, a quién y hasta cuándo. Confieso que yo quería todo con el patriarcado: esposo, hijos, trabajo de maestra de prepa y, eventualmente, escribir un libro para orientar a los padres desesperados cuando sus hijos alcanzaran la pubertad. Hasta título le puse: Letters to Middle School Parents. Empecé reuniendo notas de mis estudiantes. Un día encontré una carta de amor en el pasillo. ¿Todavía se escriben cartas de amor? Mi corazón ya estaba sano para entonces. Rebosante. Guardé la nota y dije: esta va para mi próximo libro. El libro se quedó en sueño. Otros sí los escribí: los convertía en PDF y los aventaba gratis al mundo. En una que otra ocasión los puse en Amazon, sin éxito notorio. Hasta que un buen día me dije: oigan, no. Yo ya no tengo la edad ni la paciencia para darme toda. Toda a...