martes, 14 de marzo de 2017

Encanto chicano y Jimmy Santiago Baca


Si quieres recomendaciones de gente que honra los espíritus de los indios y los españoles, escucha a Paulo Neruda,  a Jiménez, o Lorca ; trae a esos que han dado el corazón a las personas(...)
Del álbum poético, 13 Mexicanos. Jimmy Baca, guionista, novelista, poeta y educador.

Cuando recién emigre a EU, escogí trabajar con jóvenes de El Segundo Barrio en la preparatoria Jefferson, la asignatura: Español. Además de enseñarles   su lengua nativa, terminé  impartía clases de identidad mexicana, a la par, elloas mostraban su mundo en Espanglich. Entré al pasillo de la magia y el encanto al escucharlos mezclar las lenguas con soltura y naturalidad. La opresión, la rabia, la herida de la doble conquista, su incertidumbre acerca del futuro y el presente revuelto en la frontera solo lo sofocaría el velo de la ilusión al  seleccionar una identidad que los anclara en el mundo. Chicanos, se decían, ahí encuentran el lazo, lo aventaban a la suerte de la nada, la soledad y la esperanza de ser alumno del profesor boliviano “Kimosabi”, interpretado  por el actor James Olmos en Stand and Deliver, buscaron el cobijo en el techo de La casa en la calle Mango de Sandra Cisneros, en  Gloria Anzaldúa “hablaba de una Nueva Mestiza, grupos de mujeres que reunirían a la Virgen de Guadalupe, La Malinche y La Llorona en una sola voz. Una especie de diosa colectiva lista para el nuevo mito basado en el amor, la educación, el desarrollo del arte y la consciencia. La que aprenda a transmutar el veneno en néctar, será Nueva Mestiza”. Reunían piezas de su identidad en la celebración del Día de Muertos mezclado con Halloween. Repetían las líneas de las películas American Me, o Sangre por Sangre, llegaron hasta la manzana de mi escritorio, la levantan diciendo -matar o morir, Miss-. –Algo debe morir y no precisamente las personas-. Reflexioné. Hay algo en nuestro mundo que nos paraliza, ¿Qué es? ¿Qué debe morir? Solté la pregunta. Varios años después el patriarcado  mostró  su rostro, primero fue blanco, neutral y romántico, luego recorrió  los colores hasta el negro para fugarse al blanco, otra vez. Al principio dudé responsabilizarlo del desastre, poco a poco supe de su sigilo, se había infiltrado en el alma compasiva para confundirla, después la mordería y a través de la carcomida, intentaría alcanzar nuestro espíritu. Jimmy Santiago Baca lo detectaba:
Como un animal.
Detrás de la suave textura
de mis ojos, muy en mi interior,
un trozo de mí ha muerto:
Paso mis uñas ensangrentadas
sobre él, duro como una pizarra,
muevo mis dedos a lo largo de él,
las blancas cicatrices de tiza
que dicen TENGO MIEDO,
miedo de en qué podría convertirse
mi yo, el verdadero yo,
detrás de estos muros de prisión.
La literatura de Jimmy Baca no tiene nada de sórdido y sí de reclamo al sueño americano,basado en la nueva esclavitud, la del mexicano.  Hasta acá llegué a trabajar. Durante mi ejercicio docente, parecía no existir poder humano para encaminar a los estudiantes  a continuar  sus estudios, o a transformar sus ideas sobre la vida, a ello/as les caía la maldición de la profecía blanca, habían sido destinados a talleres de carrocería, cocina, o a la escuela técnica con la única certeza del arduo trabajo, el casamiento a edad temprana y la crianza de sus hijos . Alcancé   a divisar el fuego purificador en la retórica chicana en algunos de mis estudiantes y adultos chicanos de la comunidad,  y al pasar los años  me fui familiarizando con El Paso y sus regiones, las luchas, el activismo
 La espiral de las palabras tajo la rueca chicana, pero ahora en la literatura y los artículos académicos; el encanto volvió al encontrar en la Biblioteca Pública de El Paso, sus libros, híbridos en su mayoría. Ensayos cuyas ideas  solo las puede completar la poesía, o los relatos, hasta formular teoría; sentí la invitación a retomar el lazo chicano y su cosmo. Volví a cuestionar, ¿quienes son los chicanos?: El subyugado dos veces, primero por la conquista española, luego la del anglosajón; ubicaba a los mexicanos nacidos en Estados Unidos en los estados de oro California, NM y al movimiento chicano en los campos agrícolas, ahí nacía el organismo que prometía transformación a través de la lucha. Pero ellos eran mexicanos en un país poderoso, mexicanos en la modernización, el neoliberalismo, con grandes esfuerzos encuentran su lugar en las academias de distintas universidades, en el cine, en algunas editoriales de prestigio. Se mueven en medio de la comercialización, sin perder la pasión por la raza y su herencia indígena, al principio desconocían la herencia española,  por colonizadora. Después aceptaron el idioma, la religión y acomodaron el simbolismo de la virgen especialmente, la veneraron en el tatuaje de su cuerpo y su narrativa. Fueron construyendo un discurso político amenazante para los blancos, -somos la raza cósmica, consecuencia de la conquista y el sufrimiento, marginal, cuyo destino era no cuestionar-Dijo Ana Castillo. Cuando naces y creces en México es complejo conectarte con una identidad construida y es menester de la literatura la empatía hacia lo que el autor crea en sus textos, así en sus espacios políticos. Los personajes en la narrativa chicana tienen un orificio en el corazón, heridas en las manos, los brazos, los pies, y para salir de la cárcel algo debe morir. Solo la abuela, la madre puede ofrecer el bálsamo.  La serpiente habla varias lenguas y escucha múltiples voces reconciliadas cuando gane la guerra interior, parece no tener fin; se deshumaniza en las cárceles para aparecer humanizado en la poesía y la exigencia de la liberación y la dignidad. Tiene su propia versión del macho que a pesar de no conocer la equidad al haber vivido en opresión constante, sigue pensando que lo justo es que lo escuchen y lo lean porque ha sufrido demasiado. Emplea la autobiografía y se convierte en un ejemplo de lucha social y dignidad. Su interpretación de la realidad la hace sintiendo, su escritura es orgánica y rara vez alcanza la neutralidad porque eso es de los conquistadores, debilitar, anular, confundir. El escritor chicano, no pude ser neutral mientras siga existiendo la discriminación, crea al calor de la tradición ancestral, la justicia social, y cuando mezcla los idiomas no va tras la caza de la palabra exacta sabe que lo dicho tuvo, tiene y tendrá sentido, “Me acerco al lenguaje como si contuviera quién soy como persona" Dice Jimmy Baca. El chicano tiene la suerte que da el trabajo, el corazón, el infinito agradecimiento y su ubicación geográfica, el mundo occidental les mostraba un juego pero ellos, traen entre manos el juego de los aztecas, los mayas, rara vez satirizan, no hay tiempo para eso, el dolor y el sufrimiento es cosa seria, no hay que hacer bromas al respecto. Responden y reaccionan puntuales  a los insultos de los blancos, a Trump, por ejemplo:
“Así que los mexicanos le están quitado en trabajo a los americanos”
“¿Ah sí? ¿Llegan a caballo
con sus rifles y dicen
Eh gringo, dame tu trabajo?
¿Y tú, gringo, te quitas el anillo,
sueltas la cartera en una manta
tirada en el suelo, y te largas?
Oigo que los mexicanos te están quitando el trabajo.
¿Será que llegan a escondidas de noche a la ciudad,
y mientras vas a casa con una puta,
te agarran, te ponen un cuchillo en la garganta
y te dicen: Quiero tu trabajo?
 Hasta por televisión, un líder asmático
se arrastra como una tortuga apoyado en su asistente
y desde el nido de arrugas de su rostro
una lengua repta bajo una lluvia de flashes
de reflectores de los cámaras y carraspea
“Nos están quitando nuestros trabajos”.
Bueno, he ido a buscarlos, 
preguntando dónde diablos están esos asaltantes.
Los rifles que oigo atronar en la noche
son de granjeros blancos que disparan a negros y morenos
de costillas que brincan 
y con hijos muertos de hambre,
los veo a los pobres partir en busca de trabajo,
veo a pequeños granjeros blancos vendiendo sus propiedades
a granjeros de traje limpio que viven en Nueva York,
que nunca han estado en una granja,
que no conocen el aspecto de una pezuña ni el olor
del cuerpo de una mujer agachada todo el día en el campo.
Esto veo, y oigo que unas pocas personas sólo
tienen todo el dinero del mundo, el resto
cuenta los centavos para comprar pan y mantequilla.
Bajo ese tibio mar verde del dinero,
millones y millones de personas luchan por vivir,
buscan perlas en la oscuridad más profunda
de sus sueños, contienen el aliento durante años
tratando de atravesar la pobreza para tener algo al menos.
A los niños los dan por muertos. Los estamos matando,
eso es lo que América debería decir;
en la televisión, en las calles, en las oficinas, decir,
“No damos a esos niños la oportunidad de vivir”.
Los mexicanos nos están quitando el trabajo, dicen en cambio.
Lo que en realidad están diciendo es, que se mueran,
y sus niños también.”
(Jimmy Santiago Baca, trad. Mª Soledad Sánchez Gómez)

Los chicanos van caminando por el mundo a través de sus películas y libros. El 2017 los recibió en Literatura en el Bravo en Ciudad Juárez , homenajea a Jimmy Santiago Baca, el encuentro convocó a escritores/as de la franja fronteriza de Estados Unidos y México, como a Daniel Chacón, Azucena Hernandez, Nabil Valle, Sylvia Aguilar, Nora Cross, Vicke Vertiz, J.J Aboytia entre otras. En el homenaje escuché al poeta Jimmy Baca en sus verdaderos colores, volví a entrar al pasillo de la magia y el encanto, a donde mis estudiantes de Jefferson HS me habían llevado, además, viví en resumen varias películas latinas, mientras él  dio muestra de su dominio en el arte de no mentir. Venía de leer a los presos  y los presos le leyeron poesía que habían dedicado a sus madres. Jimmy Baca, nos comparte una plática viva, sin cansancio, en movimiento, recordé a Danny Barrón, estudiante de Jefferson, idéntico a Jimmy, sin barreras en la comunicación, cabeza rapa, sin soberbia, humanista. Joven que superó la etapa de la broma, el sarcasmo, la burla,  y tuvo que madurar rápido debido al dolor, permaneció fresco  en sus ideales . “Yo tengo este dinero, de libros y películas, lo dedico a que ya no mueran tantos niños y jóvenes debido a pendejadas”. Dice Jimmy.“ Miss mire, me hice un hombre de bien, soy el encargado de los estacionamientos del centro, estoy casado y tengo dos chavos. Todavía recuerdo cuando me decía que continuara mis estudios, a lo mejor sí le sigo, pura raza” Dijo Danny. 
Jimmy Santiago Baca tiene un espacio en su página dedicado a los educadores, invita al diálogo  a través de la reflexión poética y tiene una fundación dedicada a reconstruir el estima del mexicano “ Usando reflexiones poéticas le ayudara a los estudiantes a aumentar el interés en el aprendizaje y su amor propio para liberarlos a expresar lo que realmente es importante para ellos”  Le pregunté sobre el significado de macho para los chicanos: protector, valiente y la diferencia del significado para los mexicanos: violento, depredador. “Si hay una fisura en el techo de la casa, la mujer se sube y la arregla, ellas son machos  y los hombres mujeres”. Su respuesta engrandecía a la mujer, era una diosa pero también la llevaba al infierno en su poesía a través del erotismo. Igual menciona el poder de la transformación que da  la lectura y la escritura en su masculinidad mientras estaba en prisión, “el conocimiento es un proceso interior para el devenir político y el despertar espiritual que se lleva a cabo en actos públicos”. Al final del homenaje platicamos brevemente. - Me gusta tu espíritu, yo podría pasar el resto de mis días con una mujer como tú -. - Me gusta tu espíritu, yo  podría pasar el resto de mis días con un hombre como tú-. Se sorprendió de mi respuesta, sonreímos;  continuó  su camino y yo seguí en el encanto chicano, ahí, en corto, gracias a la literatura y mis estudiantes.