martes, 28 de agosto de 2012

Homenaje al Dr Enrique Cortazar.

Parte I. A partir de hoy y hasta el viernes 31 de agosto de 2013 como parte del homenaje tendrás la oportunidad de leer y ver vida, trayectoria y obra del Dr Enrique Cortazar. Homenaje al Dr Enrique Cortazar viernes 31 de agosto en el Museo de INBA en Ciudad Juárez a las 6pm. ¿Quién es Enrique Cortazar? Para la frontera Ciudad Juárez- El Paso. Es nuestro embajador cultural y poeta. Gracias a su bien comprendida misión en estas tierras él enlaza desde lugares insospechados, desde espacios aparentemente ajenos, el ánimo hacia la difusión de la cultura. Despierta en el ser humano el interés por expandir, conocer y compartir las letras, el arte. Gracias a sus ojos observadores, sus oportunos pensamientos, instituciones educativas, organizaciones gubernamentales, asociaciones públicas y privadas despiertan a reconocer la importancia de traer eventos dignos a esta ciudad. Él lo ha logrado durante su trayectoria. Desde el anonimato hasta el día de hoy su objetivo es claro y dirigido. Que esta frontera goce de la presencia de escritores y artistas reconocidos, que la dinámica del arte, cultura y las letras se respire y alcance la merecida trascendencia en el diario vivir de los fronterizos Del periódico de Poesía. UNAM INBA. NUEVA ÉPOCA 13 PRIMAVERA ´96. Para Carlos Montemayor. La poesía como un conocimiento interior, como una luz que alcanza a descubrir el mundo interior de las cosas y de los seres, tiene una larga tradición de poetas. A ella pertenece Enrique Cortazar. Para Carlos Fuentes. La mirada de Enrique ojos de tigre apasionado pero doméstico, me dice cabrón, ya estás en Chihuahua ya estás en México. Enrique trae con él toda una cultura, en la punta de los dedos, en la punta de la lengua, en los laberintos del oído, en los torbellinos de tacto. La frontera, en la mirada de Enrique, en su poesía en su actividad de animador de cultura, deja de ser raya, obstáculo, alambrado, todo lo que no queremos que sea, y se convierte en río horizonte, coro de culturas, culturas apalabradas. Con él llego a las tardes de literatura, los jóvenes de Juárez, el diálogo, el renacimiento de las voces del norte de México, destinadas a dejarse oír, a ser parte del discurso nacional, a renovarlo. Con él llego de nuevo a la noche y lo resumo todo en amistad, la literatura, los ojos de tigre, ardientes, luminosos, en las selvas de la luna como lo previó hace dos siglos su colega, hermano y maestro William Blake. A Sara, a Enrique, ojos de fuego, luces en la montaña, palabras de tigre les desea su cuate. Para Víctor Hugo Rascón Banda. La parte central que le da nombre al libro de Enrique Cortazar La vida escribe con mala ortografía, más que poesía de amor y desamor, como a primera vista cree uno que es, es una poesía de añoranza de cosas perdidas. Para Paco Ignacio Taibo I Enrique es, a mi juicio, un poeta espléndido que se ha inventado un norte interior. Un norte del alma y del pensamiento, sutil norte en el que llueve constantemente, en el que la melancolía y la nostalgia deambulan por las calles en un fantasma gris y permanente. Dos poemas de Enrique Cortazar I En la casa el sol todo lo inunda con su canto. Reino bondadoso y deslumbrante que arrulla con voz intacta la luz olorosa a yerba que nace en el patio. Todo resucita bajo el decreto luminoso de la aurora. Salgo en pedazos. primero mi deseo, luego mi mente, más tarde mi tacto y al final, con mi corazón y mis ojos, comienzo la lenta jornada del día abismo luminoso que peldaño a peldaño sufro, conquisto. VI Toda la casa nos pertenece. En el jardín el árbol creció con nosotros. El sol de invierno avanza imperceptible por los cuartos. Aquella lluvia de infancia y su olor a tierra humedecida cubre muros y puertas. Aquí, pendiente del calendario, la vida huye, instaura penumbra. ¿Quién es Enrique Cortazar? Para la cultura en la frontera y la voz del poeta que habla desde el corazón, lo es todo. Para sus estudiantes es, Mi Profe. Si deseas participar en el homenaje escribiendo palabras de agradecimiento al Dr Enrique Cortazar, favor de enviar un mensaje al correo yanethsotelo@hotmail.com o escríbenos dejando un mensaje en este blog. Tus escritos se trasmitirán durante el evento o los días subsecuentes en las redes sociales conectadas al evento.

lunes, 27 de agosto de 2012

Protegido.

Dicen que la Gran Red se encarga de poner los eventos en su lugar. Así es, jamás había estado tan segura de ello. Y lo que un día me sacó de Ciudad Zafiro para visitar Cuesta Abajo, ahora se convierte en un entretenido pasaje del pasado. No sé cuál concilio existe a la repartición de talentos, sólo veo que éstos se encuentran escondidos tras gruesas capas del actitudes torpes. El silencio de las medianías nocturnas, acalla las voces de doble filo, le lengua enegrecida de Rokó espanta la proximidad traducida a desánimo, pereza, ladronas de esferas azules, y negligencia. Amanece, aman.

domingo, 26 de agosto de 2012

Sincronía del Sueños colectivos.

Así como un día se cuela la palabra desfigurada también la figurada tiene su oportunidad. Dice Carl Gustav Jung que en el subconsciente está la alquimia. No importa que tan plagado haya estado el camino de tonterías destructoras, éstas, forman parte del doloroso pasado, aquí la fórmula fue, dejar de amar al sufrimiento, aniquilar la víctima y
trabajar. Lo que lees a continuación es parte de la presentación de la novela Sueños colectivos del autor Fausto Lozano. -Yo al principio me identificaba con Jacobo, de hecho era yo. Pero no, años más tarde creo que soy Marlon, no sé en realidad-. Me dijo Fausto mientras fumaba y disfrutaba un helado de fresa en el consultorio de Agueda que más bien parecía el Starbucks de la Gomez Morín. Jacobo se asomaba tierno, tímido e inseguro gritaba a la distancia tan lejos que ya habían pasado 18 años. Ahora debería observar sus obras, el bastón de antaño lo acompañaba al igual que la mueca sacerdotal. Del contorno de sus mejillas resaltaba la seguridad de mando. No, aquella noche yo no hablaba con Jacobo, el jovencito había quedado plasmado entre las letras de quien sigue las pistas hacia la verdad y el rescate de Sara. Pág. 55 Jacobo abría y cerraba el entrecejo mientras luchaba por no ser descubierto. Pasadas las horas y ante la seguridad de saber que el otro era él mismo, apuró el tiempo. Entregó su confianza a La Gran Red que cedía para acomodarse en el próximo tiraje de Sueños colectivos. Ángel Torres sucistaba los enlaces, el tiempo apremia, decía. Las voces del silencio nos esperan. El olor a tierra de lluvia próxima afirmaba la entrada al todo. Cualidad primordial de un narrador que al observar constante y minucioso el transcurrir del momento obtiene una acaparadora visión, atrapa las imágenes y las pide prestadas al lóbulo derecho, emplea un material moldeable y hábilmente traza una telaraña confesora. Él no es ladrón de psiques, tiene el Don del narrador. Sus inexorables virtudes y futuro prometedor pueden más que cualquier espectáculo de la ilusión. Marlon lo sabe ahora. En Sueños colectivos fueron ocho personajes pero en realidad fuimos todos y todas las combinaciones de números posibles. Dentro y fuera de la trama los amigos de la preparatoria se reúnen, sus dolores, sus deseos, anhelos, conflictos, formas, y sueños son puestos en constante riesgo, juegan. Siguen al niño. Fausto Lozano los ha llevado a recorrer los lúgubres laberintos de la mente y en un juego único, desarrollan escenas duales. El antagonismo es propio de los humanos, los héroes podemos ser cada uno, y en alguna de nuestros planos astrales están sin duda las instrucciones individuales. Los villanos cada vez son menos. El juego Sueños colectivos tiene reglas y éstas deben obedecerse. Al igual que en la literatura. No así en las presentaciones de libros donde ahora carecemos de aburridos análisis y criticas castrantes. Brincamos en aparente torpeza como la locura desenfrenada de nuestro máximo guía Don Quijote. Redundamos en tratamientos seguros para ser ampliamente comprendidos, imitamos irremediablemente a nuestros antecesores y en nuestro tablero reverencial está Borges, Quiroga, Edgar Allan Poe, Carlos Fuentes, entre otros. Y podrían estar también la sobresaturación de espejos mayas, nada de juegos. Al momento de escribir el ambiente se debe tornar serio, disciplinado, metódico. La idea de traducir sueños suele ser descabellada, oscura. Ponerlos a jugar, imponerles reglas, darles claro seguimiento sin artificios, ni costumbres apolilladas de ya casi desaparecidos escritores es agotador. Fausto Lozano lo ha hecho a su estilo y juventud. En Sueños colectivos, la mujer que da a luz siendo anciana queda atrapada en estado de coma, su nombre, Sara. La otra Sara, la que ahora tiene oportunidad de leer se encuentra dormida encima de un escritorio negro, descansa entre las hojas dentro de una carpeta azul, ella llora al regresar y descubrir a sus progenitores. Los Mayas. Sara en tormentosa agonía de saberse encarcelada, abre el lazo de amor que motiva a sus compañeros a regresar una y otra y otra y hasta siete veces y otra al peligroso juego hasta lograr su objetivo, despertar a todas las Saras de la historia. La mujer dormida debe dar a luz, ya es tiempo. Las maldiciones que le fueron impuestas a Agueda, la psicóloga, ya no la alcanzan, la obsesión por la fama y el psicoanálisis Froidiano la absorbió un demonio hechizo, joven pero de cuidado. Los vampiros hicieron lo suyo mientras prometían un castillo. El fuego, la nieve experimental, el agua, los ángeles, el terremoto, las rosas de oro, la muñeca en flor, la que sólo se atreve a ser humana en las otras dimensiones, eximen tanto al narrador como a los personajes de catástrofes reales. Todo inicia en un sueño, sí. Dice Fausto- Los primero capítulos los soñé, después no supe más. Me detuve por un tiempo, ya se trataba de literatura fantástica. Una novela, una historia que contar, por mí, empleando elementos retóricos propios de la fantasía, aunque la ciencia esté a punto de asegurar que entre los sueños y la realidad hay un claro enlace y que los viajes astrales existen para la literatura seguirá siendo ficción. Soy escritor. Las letras es lo mío.