jueves, 23 de agosto de 2012

La zorra y la cigüeña. La continuación.

La zorra invita a comer a su amiga la cigüeña, pero sirve una fuente con caldo que la cigüeña con su largo pico es incapaz de tomar, mientras la zorra a lametazos se lo toma todo. Otro día es la cigüeña la que invita a la zorra a comer y para tomarse la revancha sirve carne en trocitos servidos en una botella larga y estrecha para que no pudiera alcanzarlos la zorra, mientras la cigüeña introduce su pico para comérselos todos poco a poco (http.es.wikipedia.org).
Cada creación es única, y tiene ciertas necesidades individuales dependiendo de su conformación física, debemos respetar. Esta fábula se relaciona con las diferencias físicas entre el hombre y la mujer. Para cada uno debe haber atención y servicio especializado. La venganza debe perecer, en las fábulas corregidas sugerimos que la zorra fue egoísta y no se enteró de las necesidades específicas de la cigüeña por lo tanto la cigüeña cuando invita a la zorra hace lo correcto y le da de comer en un plato en lugar de en una botella. Y la zorra reacciona pero como es orgullosa no lo comenta, en cambio el hambre se le espanta. Mientras reflexiona y se imagina la siguiente comida entre las dos, algo extraño sucede, salta encima de la cigüeña y se la harta toda en unos cuantos segundos y de una sola mordida. Se lleva las patas a la panza y nota que el pico de la cigüeña le brota. La cigüeña habla y le dice, -esto es lo que le acontece a los malvados y a los que quieren hacer dormir a la venganza-. La zorra arrastra su cuerpo al lago más próximo, quiere que el lago le explique qué fue lo que pasó. No puede creer que rastros de sus vísceras se plasmen entre la maleza. Cuando asoma su hocico al lago, un enorme cocodrilo verde y hambriento sólo ve el color negro de la venganza y la devora. La zorra y la cigüeña tendrán que convivir dentro del cocodrilo pero éste inmediatamente las vomita porque no las aguanta. Fábula recreada por estudiantes de la clase de Español de MECHS.