lunes, 23 de abril de 2012

Josefina y otros venenos

Hace algunas noches entre mis sueños se coló una joven que vertía veneno en polvo blanco encima de una deliciosa y surtida ensalada; desperté a la reflexión y los posibles significados y al transcurrir de las horas, la imagen onírica se esfumó entre la lección frente al grupo de jóvenes donde imparto clases de preparatoria. De vuelta a mis lecturas supe de buena fuente que Josefina Vazquez Mota en una ocasión durante su diputada época fue invitada a una comida en la Suprema Corte de Justicia, y haciendo el relato súper corto, dicen que ella acostumbraba a llevar sus alimentos a los festines oficiales, deliciosas lechugas sin pócimas extrañas; por si las dudas de que se fuera a repetir la historia del rey reencarnado asesinado por los súbditos. Cuando leí este detalle tan poco común entre nuestros políticos porque les gusta comer gratis, pasé del asombro a la incredulidad, luego al enojo, las incontables voces opinando sobre el feminismo y más tarde a la seriedad del fenómeno Mota, fenómeno porque sin poseer suficiente solidez ideológica, ni sentido de realidad consensual está a unos pasos milagrosos de ser presidenta de un país roto. 
La candidata a presidente, ha sido catalogada como feminista ligera o light , ¿qué significa eso? ¿es una mujer ligera? Claro que no. Según la RAE feminista es un adjetivo perteneciente o relativo al feminismo, ¿perdón? Me quedé igual y eso que soy mujer, ¿no es suficiente?. Aquí es cuándo le digo que brotaron las voces de algunas mujeres conocidas. -Para mí que el feminismo tiene que ver con lesbianas o las mujeres que detestan a sus maridos e hijos y prefieren ir a la universidad o salir a trabajar antes que atenderlos. -O eres o no eres, si te inyectas los labios, cuidas tu aspecto físico, vas al spa, te preocupas por llevar unos aretes carísimos al alcance de tus bolsillos, y vistes bien, entonces eres ligera o frívola y no mereces el adjetivo feminista, eres femenina e insegura y mereces la hoguera. Otras voces aseguran, -a esa mujer le interesa sólo su familia, sus negocios, los asuntos que atañen a la sociedad los ve lejos, actúa como si no perteneciera a esta realidad, va tras un sueño, un objetivo, desea ganar la carrera de yeguas finas, las feministas no nos identificamos con ella -¿No qué te pasa? esta otra es intelectual, ratón de biblioteca, estudia hasta saturar el corazón de sintéticos datos, trabaja y vive a lo macho definitivamente es feminista porque habla, compite, y transpira en el mundo de los hombres, ha alcanzado la igualdad, una de esas debe estar en Los Pinos-. Las voces cesaron. Mientras tanto yo le comento, no se preocupe por la definición del término y si Ud es o no feminista, hemos pertenecido hasta el momento a un sistema dirigido por la mentalidad masculina y el asunto es que el feminismo se supone llegó para desaparecer viejos patrones de conducta social y encontrar la fórmula exacta hacia una sociedad más equitativa pero la faceta recalcitrante de Josefina y sus delirios hablan de otros venenos más peligrosos que los polvos en la ensalada y el feminismo en si. Josefina despide a su vocera Karla Garduño por no deletrear correctamente Tlaxcala que por cierto viene del Nahuatl tlaxcalli (pan) y lan (junto a), Junto al Pan donde arrancó la campaña corregida,en un autobús que brota a La Jefa palabritas que evocan a los del barrio acá en la frontera o uno que otro corrido popular despreciado a leguas por los panistas; el equipo de campaña está conformado en su mayoría por hombres. ¿Qué? Así es, nosotros los mexicanos dentro y fuera del país estamos obligados a enterarnos de esto y otros datos y manías acerca de los candidatos, ¿ por qué? simple y sencillamente porque estamos hartos de que los políticos sigan envenenando a un país tan maravilloso como México.