sábado, 7 de julio de 2012

Mujer secreta

Para las mujeres todo es un enigma, cerramos los ojos vemos dentro. Durante el beso no perdemos detalle en el acto y las conversaciones. Permanecemos en estado de realidad paralela, paralizadas. Las imágenes de los otros lados son alquímicas,  poseemos los secretos, es hora de develarlos. De la Revolución a la devolución. Son las 2.17 pm él quedó de venir en cuanto terminara el curso de Negocios a las 2.00pm. He despertado temprano, fui al gimansio, leí un poco, limpié mi casa, como nunca, está impecable. Cociné a la imaginación, he combinado ingredientes raros, mayonesa, capsu, salsa para alitas bañan al pollo con papas y piña. En el plato rojo va primero una capa de coditos sin condimetar, la mezcla anterior ya le dio sasón agria y picor. Pienso en el balance de sabores y preparo una ensalada dulzona, fresas, queso alemán, y lechuga. En el refrigerador está un vino tinto, la marca no importa, está frío, listo. Son las 2.40pm. Él quedó de estar aquí a las 2.10 ¿le llamo?. Odio pensar que me dejará plantada, el pensamiento es soberbio, no tolero las tardanzas. Díos mío ya no quiero regresar al pasado, es horrible la espera, estas ideas atacando mi mente, ¿será él mi futuro? Tengo más de cuarenta años, ya no debo dar vueltas al asunto. Un hijo, deseo un bebé. Qué ternura. Él me lo ha dicho, en varias ocasiones mencionó la idea. Me quiere bien, me quiere para madre de su hijo. Qué felicidad. Reviso mi vestido, es gris, lo suficientemente opaco para no causar alboroto. La última vez que lo vi, él se abalanzó encima, intentó besarme casi a la fuerza, lo detuve con ganas de mandarlo al otro lado. –Tú tienes la culpa por llevar ese vestidito tan sexi-. Dijo. Después muy enfandado se dio la vuelta. Yo atiné a reir a carcajadas pero la seriedad en su pensamiento contuvo el sonido.
Él realmente empataba con sus analogías, sus formas. En verdad creía que las mujeres provocamos y somos las detonadoras violadas. Yo no atinaba a conformar el diálogo ¿en qué momento me había puesto ahí, justo en esa camioneta gris con placas de California? -Qué flojera- Pensé. Otro misógeno sin remedio, estoy retrocediendo. Me despedí con un beso en la mejilla advirtiéndole que todo aquello había sido una farza de su parte, además lo invité a reflexionar sobre su comportamiento. Son las 2.32, todavía no llega. Moví la cortina de la sala para tener un poco de visibilidad hacia afuera, ya quiero verlo. Quiero contarle mil cosas, necesito ser escuchada. Me he sentido tan sola últimamente. Mi perrita acompaña al día, es graciosa, energética, musculosa, es mi mascota. La amo sin remedio. Pasan por mi mente mil ideas sobre lo que se debe y no se debe hacer en la primeras citas de amor, -no le cocines- -no le llames- -no te acuestes con él- -se discreta- -no te comportes ansiosa-. No me he acostado con él, menos mal, ¿ves el fuego a punto de fulminar el secreto? Sólo falta tu aceite. He pasado dos años sin novio, el último fue un fiasco de hombre ¿cuál no lo es? Quisiera saber. Mi mejor amigo insiste –todos los hombres somos unos pendejos, cásate con el menos idiota-. Carcajada al escuchar la conclusión. Son las 2.45 no me gusta esta ansiedad. Ya le llamé, dice que viene hacia acá, los próximos minutos sirven de consuelo al saberlo en camino. Él llegó, es un hombre disfrazado de buen partido, inteligente, disponible, genio, guapo, de edad madura, nada de batallas ni ruegos para que se comporte como varón, auténtico. Creo que lo idealizo pero así es mi corazón, ya lo he aceptado. Hemos sufrido a rabiar, sé que seguiremos sufriendo porque así son las cosas en la vejez, hay que sufir para merecer. Escucho el galope, está bien cerca. Conozco muy bien su caballo, pero, pero, estoy confundida. ¿Qué hace este aparato cuadrado aquí, cómo se abre? ¿Dónde está la comida que he preparado? Estaba justo aquí, encima de la, la, la ¿y la estufa?. -Ya llegué chiquita- Sírveme, me muero de hambre. Hoy debo practicar el piano, tú abuelo me ha invitado a audicionar en la orquesta-. -Pero en la orquesta no hay piano-. -En esta sí. ¿Por qué tienes esa carita? Ah ya sé, eso de no salir panzona te tiene triste. Ya resignate mujer, no habrá hijos entre los dos, acéptalo. -¿Por qué me hablas así? Tú y yo no estamos casados todavía. Déjame te sirvo. -Ay cómo te gustan las bromas. Llevamos veinte años de bendito matrimonio, ni te creas que me hace falta un chamaco, bueno sería muy feliz si lo tuvieramos pero Dios ha querido que las cosas sean de este modo. -Este pollo está delicioso, y el preparado de encima, qué riquísimo sabor. -Ay cómo te gustan las bromas. Eso no es pollo en tu plato no hay nada. -Mujer, mujer, mujer. Es mejor que me marche de lo contrario volveremos al pasado, discutiremos, nos insultaremos, y terminaremos en la cama, solos, separados. @@@ Son las 2.17, tengo hambre si no llega en veinte minutos comeré. Ya me estoy saboreando ese delicioso pollo con piña y papas bañado con salsa única sacada de mi creatividad. El vino tal vez lo deje para después, no importa mucho. Este galán me cae muy bien, sobre todo porque llegó a mí en claro sincrodestino. No sé si él entienda ese término o lo viva, lo dudo. Por ahora mi cuerpo se siente bien debido al ejercicio y la buena alimentación. La idea de retomar las riendas de mi vida ha sido estupenda, poco a poco me libero de mariposas en el estómago y mosquitos en la cabeza. Son las 2.45 A mi lado está una simpática perrita, duerme placidamente, creo que le gusta nuestra conviviencia. Por ahora los dejo, voy a comer. Vuelvo en cuanto termine, vean el rosa, sofoquen el fuego. Tocan a la puerta, debe ser él. -Hola, cómo estás -Estoy muy bien sobre todo después de comer, ¿gustas? -No, gracias, comí un burrito antes de llegar aquí. -Qué bien. Si me permites voy a lavar los trastes, ¿me acompañas?. -Sí, te ayudo. -Chiquita, estuve pensando que debes tomar una desición. No esperes, yo quiero tener un bebé. ¿Qué dices? -No hay prisa, por ahora toca el piano y conversemos. -Me parece bien. Pero antes quiero saber si llevas puesta la ropita. -Uff, déjame en paz. Para tu conocimiento me he puesto los calzones de abuelita. Intimas antes de tiempo. ¿Por qué hay tanta fantasía en la mente de los hombres? Se la pasan viendo a mujeres sugestivas en una pantalla o en las revistas, se llenan la cabeza de mierda y luego andan con la ansiedad a todo lo que da. Qué espanto. -No es para tanto, sólo te pregunté si llevabas puesta tu ropita, mal pensada. -No, y todo ese concepto me parece tonto, rídiculo. Es más pienso que las mujeres no deberíamos usar sostén. Aboguemos por la libertad. - Yo sólo he dicho, ropita, vas en círculos y solita te ahorcas. A propósito, quítatelo ahora mismo, yo no tengo ningún problema de verte sin brasier -Y además de todo eres un gracioso. Te hablo de ser mujer, de estar en mujer. A veces es agobiante. Mira tú quedaste de llegar a las 2.10 son casi a las 3pm. Te invité a comer y has engullido ya. ¿No comprendo?. -Bueno, es que la junta terminó después de la hora y el hambre es horrible, ya sabes y sí te creo eso de ser mujer estar en mujer es agobiante. -Yo cociné para los dos. -¿Y esa carita? Ah ya sé debes estar enojada porque no has tenido sexo. ¿Verdad?. - Qué falta de respeto es esa. Sexo, sexo, sexo, hombre, hambre. Es mejor que te marches antes de que no te vuelva a hablar. -¿Te cuento un secreto? -Retírate, te llamo luego-.