sábado, 4 de junio de 2011

Misiva a Ms Ana Martinez

Ana un día como cualquier otro en el pasado, hace algunas semanas, tal vez, planeabas tus vacaciones de verano que arribaron hoy para el distrito escolar donde trabajo. Ayer te arrebataron tu verano, están tratando de derribar la pureza de tu diario vivir. Es infame, injusto, muy triste.

Ahora estás presa en un lugar donde se supone irán las escorias sociales, los que estorban, los mal guiados, los condenados, los hijos del infortunio, los que no siguen la reglas porque su mente no fue alimentada de una educación sólida, de una ética, porque su alma, quizá, se distanciada de la belleza y encontró agrado en el abismo que provoca el mal. Obviamente no fue, es, ni será tu caso.