miércoles, 15 de diciembre de 2010

Los figurines de la violencia.

Asesinatos, ultrajes, extorciones. La guerra aquí, dentro y fuera. Igual los mexicanos seguimos criticando, lamentando, viendo novelas, fútbol, trabajando, sobre viviendo. Los detalles de la masacre de Horizontes del Sur, similar a la de Salvarcar. El joven sociólogo gravemente herido por manifestarse, por unirse al grupo que exige la retirada de los federales y militares de la ciudad. "Ese tiro es un claro mensaje del gobierno federal" alegan los que valientemente salen a protestar. Yo no sé Ud. pero últimamente me pregunto cuál es la diferencia entre ver y vivir el terror de nuestro país. La respuesta cierta no la sé pero lo que sí le puedo asegurar es que por estos rumbos ni el clima fue indiferente al terror del fin de semana. El ver remueve la herida, el escuchar una mala noticia tras otra devuelve lágrimas. El tremendo caos reciente parece no tener fin, las palabras, los rostros de los que transmiten las noticias siguen igual de consternado, pasando, pasando la información.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La letra oportuna.

La letra que emana de la triste situación de Ciudad Juárez.
Dicen que cada uno de nosotros llegamos a este mundo con un don o talento específico y que es tarea individual el encontrarlo y trabajarlo, sobre todo esto último, trabajarlo. Pues bien, al parecer para mí la escritura ha representado mucho más que una forma de expresión que ha pasado a latir a la par del corazón en el ejercicio de la misma. Soy infinitamente novata en este rubro y a la voluntaria transpiración pasada las horas en la escritura le han seguido minutos de auto exploración sobre las verdaderas razones que me animan a teclear. Ahí le va un poco de mi brevísima historia. Este medio impreso El Diario de El Paso abre el primer espacio publicando algunas columnas que escribí estrictamente movida a compartir el discernimiento de las agobiantes situaciones de nuestra frontera, nuestros países, nuestro mundo.  La intención, vaciar en la escritura mi perspectiva y encontré de pronto un bálsamo en medio de la violenta guerra en Ciudad Juárez y la guerra pacífica que se vive en El Paso, guerras al fin. Me sentí afortunada porque al escribir ya no tuve que acudir a terapias ni psiquiatras, sin embargo no he dejado de pensar en las recientes y numerosas publicaciones mundiales derivadas de la situación que se ha vivido y se vive en esta frontera. ¿Son oportunas u oportunistas?

domingo, 15 de agosto de 2010

La confiablidad en los medios de Ciudad Juárez.

Admiro y respeto profundamente a los periodistas, fotógrafos, reporteros, camarógrafos, diseñadores y editores de los medios de comunicación de Ciudad Juárez. A los que el terror de la violencia los sorprendió en el ejercicio de sus profesiones y sin embargo su leal nobleza los lleva a permanecer en su labor en una ciudad desierta. Desierta por la aridez de su clima, desierta porque al pasearme por sus calles sólo se ven unos cuantos automóviles circulando en sus avenidas principales. Muy ausente de la algarabía que fue hace apenas unos años. La misma sequedad de malas noticias, la tragedia tiene, debe ser trasmitida sin alteración aunque los corazones de los reporteros se agiten a la par de de la misma.

lunes, 26 de abril de 2010

La raza fumigada

Acabo de ver una fotografía que me es totalmente familiar en El Diario. Un cúmulo de polvo es arrojado a un grupo hombres mexicanos. Mexicanos próximos a cruzar la frontera a trabajar el campo de Estados Unidos.

domingo, 4 de abril de 2010

La Generación NiNi

Permítame decirle el significado aún no aceptado por la RAE (Real Academia Española) del acrónimo ni-ni: Significa ni estudia ni trabaja. ¿De dónde surge tan acertado acrónimo para definir en palabras sencillas y entendibles a tantos humanos que se han contagiado del virus del desánimo? Pues le he de informar que, hasta donde tengo entendido, el vocablo ni-ni es publicado por primera ocasión en El País, en una nota titulada Generación ni-ni: ni estudia ni trabaja. Aquí imprimen una alarmante estadística: el 54% de los españoles situados entre los 18 y los 34 años que dicen no tener proyecto alguno por el que se sientan especialmente interesados o entusiasmados.